Amanecer

Amanecer

La ciudad se levanta una vez más
sin contemplaciones,
en medio de tantos temblores nocturnos
y la taquicardia
y las covulsiones
y los asesinatos y los caídos;
a ella no le interesa más
lo que pase mientras duerme, mientras sueña
con épocas mejores,
se ha resignado
a respirar,
mecerse un poco esperando batir la mugre
y regalarnos el sol
por encima de centinelas de verde y negro.

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