Categoría: Otros

Inundaciones

Inundaciones

Quiero dejar de llover(me) a cántaros sobre Sartenejas. Esta tierra no merece más salitre orgánico, más falsa autocontemplación, las flores del laberinto ya no aguantan más diluvios ni tormentas, y te lo ruego, Palabra, por tu santo poder, por lo que más quieras, saca a relucir un poco de calor, un Sol o un par de estrellas fugaces, ya da lo mismo, solo hace falta un brillo o una chispa, no más agua, no repares Las Morochas, no más agua, mi casa no soporta otra
inundación.

Sin título [II]

Sin título [II]

De noche, resguarda el abismo; la falsa
sensación de seguridad ya no es carencia,
ahora es virtud, ahora el encierro es
voluntario, es exclusión mutua. La luz
de la luna refleja voluntades, el tiempo
avanza más rápido y a veces, solo a veces,
siento que lograré perdonarme el hecho de
haber tejido una botella al mar para naufragar
hacia otras costas.

Negación

Negación

Negarse a lo prohibido, a lo inevitable,
negarse a todo y negarse siempre,
incluso, ¿por qué no?, negarse uno, negarse todo,
negarse la duda, no permitírsela,
afrontar sin cuidado como los ángeles.

Negarse a ser fuerte es la primera sentencia de nuestra condición como humanos.

Algunas razones por las que sonrío

Algunas razones por las que sonrío

  1. El olor del té verde pasada la medianoche.
  2. Volver a las raíces, aún sin darme cuenta.
  3. La Autopista del Este a las ocho de la noche.
  4. Los que se van, porque se van.
  5. Los que se quedan, porque me quedan.
  6. Las risas que quedan para siempre.
  7. Las constelaciones, las estrellas que pintaste en mi Universo.
La palabra por A

La palabra por A

La palabra,
su maldita templanza,
la irónica aliteración;

la preciada característica,
la cualidad perseguida,
su cadencia, su ausencia,
sus bofetadas de cal y asfalto;

la palabra y su silencio,
la palabra y su punzar,
su dolor de mil murciélagos;

la desdicha de llamarse por la misma letra,
la desdicha de no tenerse a sí mismo una vez siquiera.

Transición

Transición

De un año al otro solo hay minutos, tristes y fríos intervalos de rotación; la transición es otra, ya se perdió, ya desapareció. No somos otros, no somos cambio, que nadie diga la palabra evolución.

Otro más. Aquí seguimos.