Autor: Andrés Ignacio Torres

Algunas razones por las que sonrío

Algunas razones por las que sonrío

  1. El olor del té verde pasada la medianoche.
  2. Volver a las raíces, aún sin darme cuenta.
  3. La Autopista del Este a las ocho de la noche.
  4. Los que se van, porque se van.
  5. Los que se quedan, porque me quedan.
  6. Las risas que quedan para siempre.
  7. Las constelaciones, las estrellas que pintaste en mi Universo.
21/04/2018

21/04/2018

Son las 6:56pm. Mi ventana se ha transformado en un lienzo de azules, amarillos y naranjas de tarde, turbados por una única nube uniforme, maciza, armónica.

No estás aquí para compartir conmigo este atardecer.

¿Cómo atardece en Catia? ¿Qué más da?

Compartí contigo mis estrellas fugaces.
Todo lo demás es prescindible.

De la Nada

De la Nada

De repente, el día se hizo noche; la fiesta, Silencio. Caos. O lo que es lo mismo, Nada.

Me recosté del borde de la terraza. Las luces apagadas, la luna ofreciendo ciertos atisbos de lucidez, la neblina que, sin invitación, hacía suya mi morada.

***

Una montaña que sobresale entre la ceguera,
oscura, imponente;
un roble o un pino,
ya no sé distinguir,

símbolos de la vigilia,
del repensar y el despensar.

El olor del café de Mamá a las tres de la mañana
(un espejismo:
Mamá no está
y el café se hace a las cuatro de la tarde),
la lluvia,
la soledad.

El pico del avión que se eleva
sin saber a dónde regresar:
abróchense los cinturones para qué,
más vale caer en picada y morir entre las olas
que otra decepción de altura.

Desdoblarse en otra lengua,
en geometrías que ya no existen.

***

De las líneas de un teseracto desdibujé
una realidad no-sola.

Estabas ahí. Nuevamente ahí.

De la nada, encontré un hogar.

De la Nada, escribí un poema.

Geometrías

Geometrías

Elucubrar una huída,
escapar de la ausencia de ambos cuerpos
ante la penumbra;
diseñar un octágono con nuestras partes,
decalogar en conjunto
uniendo parlamentos,
entrelazándolos sin darnos cuenta.

Encontrar todos los caminos de(l) no-retorno.
Perdernos sin miedo.
Reaparecer,
repetir,
volvernos aristas.

Escapar también significa regresar
a un lugar de dimensiones conocidas;
eso es, para mí,
el hogar.

Sober

Sober

Escribo líneas etílicas disociado
y lo hago por ti, como todo lo que hago
sin importar cuál de todas mis identidades adopte.

¿Qué más quieres, aparte de ser
el pensamiento que nunca se va por completo,
ni siquiera en presencia de los geranios y los jilgueros de color caoba?

Y de todas maneras, ocultas tus varias realidades
bajo tonos que desconozco y que no puedo descrifrar:
el alcohol solo ayuda a (re)pensarte
pero no a (en)contrarte.

La palabra por A

La palabra por A

La palabra,
su maldita templanza,
la irónica aliteración;

la preciada característica,
la cualidad perseguida,
su cadencia, su ausencia,
sus bofetadas de cal y asfalto;

la palabra y su silencio,
la palabra y su punzar,
su dolor de mil murciélagos;

la desdicha de llamarse por la misma letra,
la desdicha de no tenerse a sí mismo una vez siquiera.