Mes: septiembre 2017

Uñas

Uñas

uñas negras
de tantos golpes,

uñas débiles
de mordiscos
y de anemia

uñas sucias
de labrar la tierra
sin descanso

uñas rotas,
uñas idas,
uñas siempre;

al final, todo se reduce a cuánta tierra pasó por entre tus dedos.

Colores en el exilio

Colores en el exilio

Nuestro laberinto cromovegetal, único en el mundo, es apenas un reflejo parpadeante de sí mismo: ahora no es más que un agujero obsceno de madera podrida, hierba crecida y serpientes animales rastreros. Y de negro, ya no más color.

La cromointerferencia one-way only se lo llevó todo.

Luces brillantes

Luces brillantes

nunca he tenido ojos
para las luces brillantes,

ellas pretenden cegar,
bloquear el viento con sus manos entreabiertas,
mirar por encima del asbesto
con sus picos y sus tijeras y sus miradas vacías
(sin piedad)

quizás
he hallado patria
en el lado oscuro de este bosque.

Otoño

Otoño

otoño es hojas amarillas en descenso
y partos sietemesinos
que no fueron esperados,
es lluvias de noviembre y vientos de abril,
es el piso de Maiquetía tapizando cada recuerdo,
es un beso rasgado, arrebatado, fortuito
es caer mil veces,
penetrar el bosque de los abedules
y volverse pedacitos
desperdigados
por el aire.

Sucesión de libros

Sucesión de libros

no soy más que una sucesión monótona de libros
que crece ad infinitum;

soy un poemario
de versos que se generan
de pedacitos de alma,
sal, canela
y lágrimas artificiales

soy mi propia novela
de principio a fin,
aunque me desconozco
sin título
y todavía no me he leído

soy la crónica de una vida anunciada,
sin rumbo y sin tinta
con la cadencia del ángel
y el suave rugido del asfalto

ando en búsqueda
perenne
de dos ojos y una vida
que se vuelvan
lector
y se lleven bien lejos
la primera duda,

el desconocimiento

🍺

🍺

Beber. Beber para hallar respuesta, o preguntas, o un océano sin fin de posibilidades color espuma. Beber para estar y no estar, para estar en otros lados, para estar en el Guaire o en Macondo. Beber para encontrar luz, beber para cerrar los ojos, beber para cegar(nos). Beber para tener unos sweet dreams. Beber para escapar de las pesadillas. Beber porque José Alejandro te dijo, beber porque no está nadie más con quien beber. To drink, en inglés. Beber en francés, aunque lo hable. Beber, beber y más beber, porque el mundo no es más que una copa agrietada que deja correr el trago poco a poco, ahogándonos en el proceso.